jueves, 27 de agosto de 2009

Que hacer con Chavez...



Muchos de nosotros, en alguna oportunidad hemos querido decírselo, pero solo el rey Don Juan Carlos, oportunamente se lo dijo "¿Por qué no te callas?"

Como últimamente me sobra el tiempo, he podido ver algunas intervenciones de Hugo Chavez por TV. Me recordó algún profesor universitario, resentido por su condición social, de esos que socialistas que tienen una guitarra y en los 80's se creían idealistas. Los discursos de Chavez eran un híbrido entre ese profesor socialista y la vecina chismosa, que todos tenemos.

Siempre con insultos, justificaba su conducta, arrolladora, irrespetuosa, llena de calificativos ochenteros que hablan de gobiernos corruptos a los que se interpone con sus medidas "sanas" con el control prepotente de su propio gobierno. A medida de que su discurso se enfatizaba en temas internacionales, sentía que mi cara se iba enrojeciendo por ese síntoma que algunos todavía tenemos y se explica como "la vergüenza ajena"

Uno a uno, sus seguidores le adoraban, le aplaudían y él se hinchaba de ira contra los que desde su corto punto de vista se oponen a la unificación bolivariana. Era tan absurdo que mis nervios comenzaban avanzar con un hormigueo por toda la cabeza. Me tomé una chupito de tequila para que de alguna forma me relajara y me ayude a continuar con ese discurso. No sirvió.

Chavez, seguía frente a la cámara, hablando y hablando y yo no podía entender como un ignorante de tan grande magnitud podría ser presidente... quise seguir escuchándole pero después del tercer chupito veía que el tequila no me hacia ningún efecto, ya que seguía enrojecido, enfurecido, enfadado y hasta ofendido de que este señor intente conducir un pueblo, ya no solo Venezuela, sino toda Latinoamérica.

Pues, no pude mas... acabo con mi paciencia. Cuanta razón tenia el rey. Mi solución fue mas sana y mediatica. Apague la TV. Puse algo de música (un cd de Juan Diego Florez) y la armonía volvía a mi vida. Soluciones: no escucharle, evitarle y ojala pronto los venezolanos puedan solucionar ese enorme problema que tienen, terminar con la "era Chavez" de una buena vez por todas, para bienestar de ese país y de sus pobres vecinos.

domingo, 23 de agosto de 2009

Mi amado mister B.


Pues bien, este verano he contado con bastante tiempo extra. Remarco, "bastante tiempo extra." Encontré en la repisa de un amigo este libro que al igual que mucha gente como él, tampoco lo había leído. Un guapo vendedor de una librería gay de Chueca se lo habían recomendado. (Algo muy común en estos días, especialmente tomando en cuenta que mi amigo no habla bien el español)
Yo, por mi parte no pude resistir la curiosidad de leerlo. Admito que en varias oportunidades lo deje, pero debilidad del "tiempo extra" de estas vacaciones me dirigían a retomarlo otra vez.
Mi opinión, en una corta frase seria "una verdadera estupidez de libro"
Pero prefiero ser mas especifico en mi apreciación y detallo mi opinión a continuación.
Denso, superficial, ridículamente manipulado por una historia de un joven periodista que entrevista a un famoso escritor peruano y se lo liga. Esto sirve de marco para escribir y hacerse famoso a costas de otros y de esta forma poder vender libros. La historia, tristemente se vuelve a repetir.
Un oportunista, es la palabra mas correcta que se me puede ocurrir ahora mismo. La lectura era sin duda el diario de una niñata de escuela, quien escribe en su diario como trepar y poder a hacer algo con su vida.
Básicamente muy mala descripción de los personajes, pesado en el detalle de la historia, era como escuchar a Paris Hilton hablar por horas de sus últimas compras y la superficialidad de un chico argentino quien vive bien en una crisis espantosa (obviamente insufrible, inconcebible y fuera de enfoque. Realmente mal redactado y todo bajo el claro el propósito de "vender")
La careta, la oculta vida gay, el morbo que esto produce, la homofobia y claro tratar de aparentar ser un "chico bien" cuando en realidad estas tratando de solucionarte la vida, vendiendo libros.
Obviamente, hacerse pasar por un chico de nivel alto, de escuelas del opus dei beneficia y mejor aun si intentas de dar mala fama a todo esto, seguramente le ayudará a vender.
Me parece genial, que este el señor Corbacho sea la actual pareja de Bayly ya que son tal para cual. Oportunistas que tratan de hacerse la vida vendiendo escándalos. Lamentablemente, esta formula muy bien aprovechada (y bastante desgastada por Bayly) no creo que le sirva a su actual pareja.

Los Abrazos Rotos


Alguien me pregunto si había visto esta película y con tristeza tuve que responder "si".
Después de ver "Volver", (la cual vi repetidas veces) me dejo sonrisas, me emocionaba, me sorprendía, me alegraba, en fin, me mantuvo entretenido a lo largo de todo el film. Obviamente, me quedo clara la genialidad de su director.
Todo lo contrario con los "abrazos rotos" que al verla te das cuenta de que Almodovar es humano y como todos nosotros y muchas veces, "también caga"
La película fue odiosa, repetitiva, tonta. El personaje principal se deslucía en aparentar sufrir y sin ningún tipo de expresión armaba toda una historia sin alma, escasa de principio a fin.
Una pena verla y sufrirla por no poder levantarte e irte del cine ya que acompañado no podías dejar a otras personas en medio de la sala.
Hacia tiempo que no había visto a Penélope Cruz tan mal, pero el problema no solo fue ella, la historia no tenia mucha consistencias, se contradecía y desmerecía toda interpretación.
Dentro de todo puedo rescatar las vistas de las Canarias, sus playas. Los colores característicos de las películas de Almodovar y tal vez la tomadura de pelo del final, volviendo un poco a lo que fueron esos años de "mujeres al borde de un ataque de nervios"
Aun así, me supo mal y me disgusto el hecho de la improvisación y lo básico de guión en si. Sin pensar o analizar mucho, después de 20 minutos de comenzada la película, ya me podía imaginar el final, cosas que nunca sucedía con las películas de Almodovar.
Peor aun, atacar con declaraciones fuera de contexto en las premiar de su película en Londres o Berlin, solo reafirma la desesperada forma de llamar la atención y poder sacar algo de una película tan mala como esta.