sábado, 19 de diciembre de 2009

Paris, siempre Paris


Suena mucho y casi siempre lo relacionamos con esteriotipos, el amor, la historia, los romances... pero esta vez, Paris ha sido el abrazo fraterno de un solitario.

He disfrutado de Paris, como de verdad lo busque desde un principio. Un café a solas, andar y perderme... ver gente, escaparates (yes! my name is Miguel, and I am workholic). Tener una noche para cenar con amigos, regresar solo al hotel y sentir ese espacio mio... para mi, sin necesidad de relacionarlo a otros quehaceres o deberes o planes a futuro. Una desconección especial entre tu y una ciudad encantadora.

Es especialmente cara, robusta de historia, moderna y clasica a la vez, pero esos minutos estando en el día a día de la ciudad te motivan más a echarla de menos y querer volver siempre.

Paris tiene muchas historias, de todos los colores, formas tamaños y diseños. Y seguramente se seguirá escribiendo aun mas... sin embargo para mi, es solo la necesidad de recordarme que existe, esta ahi presente, cercana y a la vez inalcanzable, pero con solo tres dias..."bastara para salvarme"