
Después de una revisión médica, por culpa del stress y problemas estomacales tuve que tomar las cosas con mayor calma y descubrir (otra vez) los placeres que desde la infancia me llevan a mi pecado mas grande (la gula)
Ese horroroso sentimiento de comer de más, cuando ya estas satisfecho. No solo por el hecho de agradar a tu madre sino también con el remordimiendo de buen cristiano y comer "porque siempre hay otros que no tienen que comer y desperdiciar la comida es un pecado" Obviamente, este pecado te lleva a otros más, como el llegar tarde, etc.
Siendo consiente de esta problemática y para evitar pecar sin ese cargo de conciencia, preparar una cena agradable y compartirla con amigos ha sido mi mayor satisfacción. Resultado, comida sana, sin comer de más (porque esta bien compartida) gratos momentos y sobretodo charlas agradables con gente a quienes echaba de menos.

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