
Es cierto que hablar de fé, es hoy en día evocar a muchos demonios. Tal vez la palabra no sea la más correcta, pero el sentimiento y la pasión que se subraya con la fé, crean en las personas la convicción (de acuerdo a sus propias experiencias) y se trate de convencer a los demás de que ellos son y tienen razón de la única verdad respecto a la fé.
Investigar hoy en día es tan sencillo como sentarse frente al ordenador y hacer un click (o varios clicks) pero muchas versiones de otras muchas verdades salen a flote con la sencillez y la emotividad de una "propia verdad"
Testimonios y experiencias pueden ahogarse con sutiles verdades, coincidencias o irónicas manifestaciones sobrenaturales. Sin embargo; era la fé, autora de todos estos milagros.
¿Es acaso mas valioso quien cree, sin saber la verdad, o es la verdad la debe brillar ante todo?
Esta fé ciega para muchos, no tienen ningún justificante y se puede aclarar con unas horas de investigación, pero ¿acaso no es valioso el saber que existe la creencia y que esa energía motiva a gente cambiar rumbos y plantearse divinidades que ayuden a cumplir objetivos?.
Es, creo yo; ese toque de humildad que hace divina a la gente. Esta fé que te hace mas vulnerable como ser humano y recurres a lo divino, para poder cumplir un objetivo, que seguramente lo obtendrás... (si el destino así lo quiere) pero esa sencillez y motivación a invocar lo divino es lo que me hace pensar más en lo frágil y humano de todos nosotros.
Yo soy creyente, porque me lo inculcaron de pequeño... pero a través del paso de los años, de la tecnología y de mi madures, aun creo... ya no por lo divino, sino por lo humano, por la sencillez de recurrir a lo divino para justificar el poder que todos tenemos, con un poco de voluntad... y tal vez suerte. Admiro mucho a los que tienen fé y en la fuerza divina que tienen al conservarla y con gratitud y humildad, me incluyo en este grupo :-)

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